El Peso de lo Invisible
Hay una gravedad
en lo que no dices.
Se acumula
detrás de tus costillas,
una constelación de tormentas incompletas
presionando contra el hueso.
La noche conoce tu verdadero nombre.
Lo susurra
a través de la silenciosa maquinaria de las estrellas.
Caminas por el mundo
como si la luz fuera suficiente —
pero incluso la luz
genera una herida de sombra.
Hay habitaciones dentro de ti
que nadie ha visitado.
Habitaciones donde el silencio
florece como una flor oscura,
perfumada con memoria
y deseo intenso, ardiente y sin nombre.
No estás vacío.
Eres un océano contenido en forma humana,
marea plegándose en la carne,
tirado por la luna y temblando.
Cada respiración que tomas
es una rebelión contra la desaparición.
Cada pausa
es el universo
sosteniéndote
por un segundo suspendido
antes de convertirse en algo más.
Lo invisible no pide fe.
Arde de todos modos.
Y tú —
de pie en el umbral de tu propia profundidad —
eres tanto la llama
como la oscuridad que devora.
— J. kasra © 2026
